31 agosto 2019

Lifting Facial Japonés.


Nuestro tratamiento más codiciado: 

Un profundo masaje facial que activa el tejido muscular.




Las diferentes maniobras manuales tonifican y relajan la musculatura de la cara con movimientos específicos que reducen la flacidez y favorecen una piel tersa. 
La musculatura facial cumple un importante  papel en nuestro día a día; la movemos continuamente mientras comemos, hablamos o al expresarnos, pero siempre de la misma manera. Así las primeras arrugas se marcan en nuestra frente, contorno de los ojos o comisuras labiales en función de varios factores tales como nuestra gesticulación, nuestra genética, etc. Con el lifting facial japonés movemos la musculatura de una forma completamente distinta, rompiedo esos patrones para estimular la elasticidad del tejido, que se ha ido perdiendo con los años. De este modo, ayudamos a atenuar los signos de expresión. 

Pero este masaje no sólo nos estimula la musculatura facial. Al estimular la circulación, también potenciamos la luminosidad y la oxigenación de la piel. Eliminamos células muertas y residuos acumulados en la capa córnea, al tiempo que fomentamos la regeneración. 
Otra parte esencial de este masaje es el drenaje linfático, que ayuda a la eliminación de toxinas y de los edemas que se generan en el estrato subcutáneo y causan inflamaciones indeseadas, como las bolsas bajo los ojos. 

Además de todos los beneficios para tu piel, este masaje facial tiene algo que va más allá. Es cierto que este tratamiento requiere constancia para lograr objetivos a largo plazo y carece de la inmediatez del botox o los rellenadores de arrugas inyectables pero, a cambio, el lifting facial japonés es una experiencia sensorial verdaderamente placentera. Durante la hora de duración del tratamiento, no sólo no sentirás dolor en ningún momento, sino que experimentarás un relax total mientras disfrutas de cada movimiento. Es nuestro tratamiento más placentero y gustoso. Y todo esto mientras cuidas tu piel y le aportas firmeza y elasticidad, la oxigenas, y la tratas en mayor profundidad que con cualquier tratamiento cosmético. Además, como nos gusta en Naturarium, es un tratamiento que cuida del planeta y produce una cantidad mínima de resíduos. 


Cada sesión de lifting facial japonés consta de seis pasos:


Antes de empezar realizamos un dermoanálisis. Valoramos parámetros cutáneos como la elasticidad, hidratación, actividad de las glándulas sebaceas, líneas de expresión, arrugas profundas, etc. Anotamos incluso la postura en la que duerme nuestro paciente, pues todos estos datos determinan en qué zona hemos de incidir más durante nuestro masaje, y qué principios activos serán de mayor provecho.

Una vez hecho esto, seleccionamos los aceites de masaje. Utilizamos aceites vegetales puros y orgánicos, de calificación comedogénica baja o nula. En la mayoría de los casos utilizamos una mezcla de aceites que combinamos específicamente en función del diagnóstico previo. Nos gusta utilizar aceites de alto poder antioxidante como el de frambuesa, granada, o zanahoria, así como mezclarlos con otros más calmantes como el de caléndula, tamanu, o espino amarillo. Para hidratar usamos mucho el aceite de hueso de albaricoque, rosa mosqueta, argán o, si tu piel lo necesita, algunos más nutritivos como el de avellana o almendra. Para pieles grasas nos encanta el de cáñamo o jojoba, ambos seborreguladores. Para pieles con eccema o que necesitan regenarse, baobab o centella asiática. Tenemos más de veinte aceites distintos que seleccionamos en base a sus propiedades bioquímicas.





Tras elegir el "bálsamo de tratamiento", empezamos con la preparación de la piel. Una exfoliación mecánica suave, acompañada de un masaje delicado que dejará tu piel limpia y lista para la absorción de los principios activos mediante el masaje. Si la exfoliación mecánica está contraindicada en tu tipo de piel, emplearemos exfoliación química. 

Empezamos el masaje relajando la musculatura de hombros y cuello. Mientras los aromas de nuestros aceites te aportan una experiencia sensorial más completa, utilizamos técnicas de digitopresión también en tu cuero cabelludo, para estimular su oxigenación, relajarte y activar los meridianos craneales en los que se basa el Shiatsu. 

Tras esto, aplicamos el aceite con los dedos e iniciamos el masaje: un numero variable de maniobras, que dependen íntegramente del rostro a tratar. Tratamos ambos hemisferios de la cara por separado, de barbilla a frente, redefiniendo con distintos movimientos el óvalo facial. Durante el masaje, nos ocupamos de recorrer los gánglios linfáticos faciales y de estimular su drenado hacia el cuello. Tratamos también cuello, hombros y escote. 

Y después de un intenso masaje, con la circulación activa y la piel acalorada, aplicamos una mascarilla de tratamiento de Casmara que bajará la temperatura de tu piel 6 grados y que ayudará a la absorción completa de los aceites que hemos aplicado previamente. Con esta mascarilla, cubrimos también tus párpados y labios, de modo que se trata de un tratamiento facial integral. Entonces toca relajarse durante 20 minutos, mientras la mascarilla hace efecto. Durante este tiempo, si lo deseas, extendemos el masaje a manos y pies. 

Queremos que disfrutes, y que salgas de nuestra cabina radiante. Con el lifting facial japonés tratamos intensamente la piel de tu rostro, pero también queremos que sea una experiencia sensorial en la que aproveches para relajarte y disfrutar cada minuto de esa hora en la que nos centramos en mimarte. 


Contraindicaciones


Prácticamente cualquier tipo de piel puede beneficiarse de un lifting facial japonés, aunque hay algunas contraindicaciones, como es el caso de pieles con tratamientos médicos específicos como hilos tensores, inyección de toxina botulínica previa o rellenos de arruga con ácido hialurónico u otros geles rellenadores inyectados. La estimulación que proporciona este masaje podría mover el relleno de sitio, o favorecer una absorción del botox más rápida.


Precio


El precio de una sesión es de 65€.
Disponemos de bonos de 5 sesiones por 300€ (60€ la sesión), y de 10 sesiones por 550€ (55€ la sesión).

Este tratamiento dispone también de un bono anual, basado en la forma en la que se trabaja este tipo de masaje en Japón para conseguir su máxima efectividad.
El bono anual funciona de la siguiente manera: 4 sesiones el primer mes; 2 sesiones durante cada uno de los cuatro meses siguientes; y 1 sesión cada uno de los meses restantes hasta completar un año; más 1 sesión de regalo. El precio es de 899€ por un total de 20 sesiones  (44.95€ la sesión).